«La popular, y se puede decir ingenua, idea es que la paz puede ser asegurada por el desarme. Y por lo tanto el desarme debe preceder a la consecución de una seguridad absoluta y una paz duradera».
Ludwig Quidde
(Bremen [Alemania], 23 de marzo de 1858 – Ginebra [Suiza], 4 de marzo de 1941)
Historiador, político y pacifista
Premio Nobel de la Paz 1927
La paz puede ser asegurada por el desarme | Ludwig Quidde
Hijo mayor de un rico comerciante, Ludwig Quidde creció en el ambiente republicano de la ciudad hanseática de Bremen (hoy República Federal de Alemania)- Así recibió una educación liberal y humanista que contribuyó a formar su futuro pensamiento ideológico.
Tras cursar sus estudios secundarios en su ciudad natal, estudió Historia en la Universidad de Gotinga y en la Universidad de Estrasburgo. Instituciones académicas en las que se perfilaron sus aptitudes para la investigación histórica. Además ingresó en el equipo universitario editorial responsable del análisis y la publicación de documentos históricos de la época medieval alemana. Y mantuvo esta colaboración hasta que en 1933 se le apartó por razones estrictamente políticas, tras la llegada del régimen nazi al poder.
En 1888 fundó la ‘Revista Alemana de Ciencias Históricas’ (‘Deutsche Zeitschrift für Geschichtswissenschaft’) que dirigió hasta 1894. Asimismo, entre 1890 y 1892, fue miembro de la directiva del Instituto de Historia Prusiana en Roma (Italia).
En 1894 fue protagonista de una agria polémica que trascendió los límites del ámbito académico, tras la publicación de su ‘Calígula’, el despótico emperador romano. Así, en 1896 se le acusó de atacar al káiser Guillermo II en su texto y detenido durante algún tiempo. Aunque Ludwig Quidde negó su intención de trazar analogías entre ambos emperadores, se convirtió en una figura hostil para el imperialismo alemán.
Política y pacifismo
Las primeras incursiones de Ludwig Quidde en el campo ideológico llegaron en 1895 cuando colaboró en la reorganización del Partido del Pueblo Alemán, una formación de marcado carácter antiimperialista y antimilitarista. Además, en 1896, tras pronunciar un discurso político se le acusó acusado de alta traición, juzgado y sentenciado a 3 meses en la cárcel de Stadelheim de Munich.
Su carrera política comenzó en 1902 como concejal en el Ayuntamiento de Munich. Más tarde, entre 1907 y 1919, ocupó un escaño en la Dieta de Baviera. Y de 1919 a 1920, ocupó el cargo de diputado electo en el Parlamento Nacional.
Por otra parte,en 1892, comenzó a colaborar con los movimientos pacifistas en el marco de la Unión de Paz Alemana (DFU), donde fue presidente de 1914 a 1929. Y continuó como como vicepresidente del Consejo de la Oficina Internacional de la Paz en Berna (Suiza). Asimismo fue cofundador de la Liga de Unión de Naciones en Alemania.
Por su pacifismo durante la Primera Guerra Mundial, se le sometió a estrecha vigilancia durante meses y sus publicaciones confiscadas. Tras la contienda, trabajó en la reconstrucción del movimiento pacifista germano y lideró la Liga Pacifista Alemana a la que se adscribieron más de 20 organizaciones.
Premio Nobel y exilio
No obstante, en 1927, junto al pedagogo francés Ferdinand Buisson, Ludwig Quidde recibió el Premio Nobel de la Paz por su defensa de los valores pacifistas.
Por último, en 1933, tras la llegada de los nazis al poder en 1933, se exilió en Ginebra, donde permaneció hasta su muerte, 8 años después. Sin embargo, incluso en el exilio, continuó asistiendo a los congresos mundiales por la paz y publicando artículos pacifistas. Asimismo, aprovechó su capacidad de organización para la fundación del Comité de seguridad para pacifistas exiliados destinado a la protección de otros exiliados políticos de la Alemania nazi.
Hoy, en su 167 aniversario, recordamos a Ludwig Quidde en la frase del domingo en Pongamos que Hablo de Madrid | La Revista de Madrid:
«La popular, y se puede decir ingenua, idea es que la paz puede ser asegurada por el desarme. Y por lo tanto el desarme debe preceder a la consecución de una seguridad absoluta y una paz duradera».




