Tu sitio de referencia para eventos y noticias de Madrid
Catecismo Político 11 | Del Tribunal Constitucional | Sede del Tribunal Constitucional de España en Madrid | Foto: K3T0~commonswiki / Wikipedia

Catecismo Político 11 | El Tribunal Constitucional

Un análisis estructurado sobre el funcionamiento, la composición y las herramientas del órgano supremo encargado de blindar la Constitución y los derechos fundamentales en España.

Última actualización:

Catecismo Político 11 | Del Tribunal Constitucional | Vestíbulo y entreplanta del edificio del Tribunal Constitucional de España en Madrid | Foto: TCEHoy, en este ‘Catecismo Político 11’, del ‘Catecismo Político arreglado a la Constitución de 1978’, nos ocupamos del Tribunal Constituci0nal:  los guardianes de las reglas del juego.

Para que una democracia sea fuerte y estable, no basta con redactar una ley de leyes y confiar en que todos la cumplan por buena voluntad. Es imprescindible contar con un árbitro supremo e independiente que vigile que nadie, ni siquiera el propio Gobierno o las Cortes Generales, se salte la norma sagrada que nos dimos en 1978: la Constitución española. Ese papel fundamental de vigilancia y equilibrio le corresponde en exclusiva al Tribunal Constitucional.

A menudo se tiende a confundir este órgano con el resto del poder judicial. Sin embargo, su naturaleza es por completo distinta: no forma parte de los juzgados ordinarios ni del Tribunal Supremo. Su misión no es juzgar delitos ni resolver litigios comunes entre particulares, sino actuar como el guardián definitivo de las reglas del juego democrático. Así como garantizar que ninguna ley posterior vulnere los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Catecismo Político 11 | El Tribunal Constitucional: los guardianes de las reglas del juego

¿Quién vigila al que hace las leyes en España?

En el sistema democrático, las Cortes Generales (el Congreso y el Senado) tienen el poder legislativo, es decir, la capacidad de elaborar y aprobar las leyes que rigen el país. Sin embargo, ese poder no es absoluto ni ilimitado. Para evitar que una mayoría parlamentaria apruebe una norma que recorte las libertades de los ciudadanos o contradiga los principios democráticos esenciales, la propia Constitución creó al Tribunal Constitucional.

¿Cuál es la función del Tribunal Constitucional?

Su función es actuar como un legislador negativo. Si el Parlamento aprueba una ley que choca de modo frontal con la Carta Magna, este tribunal tiene la potestad de frenarla, declararla nula y expulsarla del ordenamiento jurídico. De este modo se  asegura que la norma suprema siempre esté por encima del poder político de turno.

¿Por qué el Tribunal Constitucional no es un órgano judicial ordinario?

A diferencia de los juzgados de instrucción, las audiencias provinciales o el propio Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional no forma parte del poder judicial tradicional. Su jurisdicción es única y está separada de la administración de justicia común. Mientras que un juez ordinario se encarga de juzgar delitos, resolver divorcios o dirimir pleitos comerciales aplicando las leyes vigentes, los magistrados del Tribunal Constitucional no juzgan a personas ni resuelven litigios particulares de ese tipo. Su única y exclusiva tarea es juzgar las propias leyes o los actos de los poderes públicos para determinar si se ajustan o no al marco constitucional.

¿Cómo se eligen sus miembros?

El tribunal está compuesto por 12 miembros, llamados magistrados, que son elegidos entre juristas de reconocido prestigio. Son jueces, fiscales, profesores universitarios o abogados con más de 15 años de ejercicio profesional. Su elección busca un equilibrio institucional entre los diferentes poderes del Estado: 4 son propuestos por el Congreso de los Diputados, 4 por el Senado —en ambos casos por una mayoría cualificada de 3/5 —, 2 por el Gobierno y 2 por el Consejo General del Poder Judicial.

¿De qué manera se garantiza su independencia?

Para garantizar que trabajen con absoluta independencia y queden a salvo de las presiones políticas inmediatas, sus mandatos son de 9 años (una duración muy superior a la de una legislatura). Y el tribunal se renueva por tercios cada 3 años. Así se evita que un único partido o Gobierno pueda cambiar a todos los magistrados a la vez.

¿A través de qué mecanismos jurídicos ejerce el tribunal su labor de guardián?

El Tribunal Constitucional no actúa por iniciativa propia, sino que debe ser activado por las vías legales establecidas, que son principalmente 3:

  1. el recurso de inconstitucionalidad,
  2. el recurso de amparo y
  3. los conflictos de competencias.

¿Qué es el recurso de inconstitucionalidad?

Se presenta contra leyes enteras o artículos específicos que se sospecha que violan la Constitución. Solo pueden interponerlo el presidente del Gobierno, el defensor del pueblo, 50 diputados, 50 senadores o los ejecutivos y parlamentos autonómicos.

¿Que es el recurso de amparo?

Es la herramienta que protege directamente a los ciudadanos de a pie. Permite acudir al tribunal cuando se considera que un poder público ha vulnerado un derecho fundamental (como la libertad de expresión, el derecho a la intimidad o a un juicio justo). Siempre y cuando se hayan agotado antes todos los recursos en los juzgados ordinarios.

¿Qué son los conflictos de competencias?

Se utilizan para resolver las disputas que surgen entre el Estado central y las comunidades autónomas (o de estas entre sí). Y sobre a quién le corresponde regular o gestionar una materia concreta según lo establecido en los estatutos de autonomía y la Constitución.

¿Qué impacto real tienen las decisiones de este tribunal en la vida de los ciudadanos?

Las sentencias del Tribunal Constitucional tienen un valor histórico y social inmenso. Ya que sus fallos tienen efectos generales frente a todos y marcan el camino de los derechos en España. A lo largo de las décadas, las decisiones de este órgano han modelado la sociedad al resolver debates jurídicos y políticos de enorme calado, tales como:

  • la legalidad del matrimonio igualitario,
  • la vigencia de las diferentes leyes educativas,
  • los límites de la objeción de conciencia o el encaje y las competencias de los estatutos autonómicos.

Sus resoluciones fijan la interpretación definitiva de la ley de leyes, garantizando que el tablero de juego democrático siga siendo el mismo para todos.

Índice del Catecismo Político arreglado a la Constitución de 1978

  1. Prefacio: Instrucciones para la ciudadanía del siglo XXI.
  2. Capítulo 1 | ¿Qué es Constitución?, el meollo de la cuestión.
  3. Capítulo 2 | De lo preliminar: España y Madrid, ¿quién manda aquí en realidad?
  4. Capítulo 3 | De los derechos y deberes: tu libertad termina donde empieza el parterre del vecino.
  5. Capítulo 4 | De la Corona: un rey para una democracia (y para los desfiles en la Castellana)
  6. Capítulo 5 | De las Cortes Generales: el arte de hablar mucho para decidir por todos.
  7. Capítulo 6 | Del Gobierno y la Administración: los que gestionan el día a día (y las multas).
  8. Capítulo 7 | Del Gobierno y las Cortes: el baile de la confianza y el control.
  9. Capítulo 8 | Del Poder Judicial: la última palabra la tiene la toga.
  10. Capítulo 9 | Economía y Hacienda: ¿A dónde van mis impuestos cuando cruzo la M-30?
  11. Capítulo 10 | Organización Territorial: el puzle de las autonomías, ayuntamientos y distritos.
  12. Capítulo 11 | El Tribunal Constitucional: los guardianes de las reglas del juego.
  13. Capítulo 12 | La Reforma: ¿Cómo se cambia una ley que parece escrita en piedra?
  14. Conclusiones | Para que no te la den con queso (ni en la Puerta del Sol).

El Tribunal Constitucional suele estar en el centro de los debates políticos más intensos del país. Tras leer este ‘Catecismo Político 11’, ¿crees que el sistema actual de elección de sus magistrados garantiza suficiente independencia? ¿O piensas que debería reformarse? ¡Déjanos tu punto de vista en los comentarios!

Descubre más desde Pongamos que Hablo de Madrid

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo