¿Qué queda cuando el horror acecha? A veces, solo la lealtad y la capacidad de soñar. Del 5 al 14 de febrero, de jueves a sábado a las 20:30 horas, llega a las tablas madrileñas de la sala Cuarta Pared ‘Lo que sueña un perro’, la nueva propuesta de Meridional Producciones.
Con más de 30 años de trayectoria, bajo la dirección de Álvaro Lavín, la compañía presenta esta fábula antibelicista escrita por la dramaturga y cineasta Marina Seresesky.
La trama nos sitúa en un claro del bosque. Allí, un personaje llamado Cerilla, acompañado por su inseparable perro, intenta de forma desesperada advertir a sus vecinos sobre la inminente llegada de la guerra. Sin embargo, se topa con un muro de indiferencia y hostilidad.
Una metáfora punzante de cómo la sociedad actual decide, a menudo, mirar hacia otro lado ante la tragedia ajena.
‘Lo que sueña un perro’: el teatro como refugio ante la barbarie
Sin embargo, ‘Lo que sueña un perro’ no es solo una obra sobre el conflicto, una advertencia en medio de un bosque. Es una reflexión profunda sobre la redención, la culpa y la búsqueda de un lugar propio en un mundo que se desmorona.
Así, a través de 3 personajes que huyen del espanto, Marina Seresesky explora la naturaleza humana y nuestra capacidad para encontrar la verdad en los rincones más inesperados.
Esperanza en tiempos de conflicto
Asimismo, pese a su trasfondo bélico, la obra se presenta como un cuento de amor y esperanza. Es una invitación a liberarnos de las expectativas sociales y a encontrar consuelo en la lealtad más pura.
Además, si deseas profundizar en estos temas, el viernes 6 de febrero se celebra un encuentro con el público tras la función. Y en el mismo se podrá charlar con el equipo artístico sobre las claves de este montaje de 90 minutos.
¿Somos indiferentes ante los avisos de ‘guerra’? En Pongamos que Hablo de Madrid nos gustaría saber tu opinión. ¿Crees que, como los vecinos de esta obra, nos hemos vuelto inmunes a las malas noticias? ¿Qué importancia le das a la lealtad en momentos de crisis? Déjanos tu reflexión en los comentarios, gracias.




