Tu sitio de referencia para eventos y noticias de Madrid
Voy deprisa por el mundo | Zenobia Camprubí

Voy deprisa por el mundo | Zenobia Camprubí

Catalana de nacimiento, fur una mujer de inteligencia excepcional: traductora, escritora y profesora en la Edad de Plata de las ciencias, las artes y las letras españolas

«Voy deprisa por el mundo
llena de risa y de amor
a todo el que me lo pide
risas y besos doy.
Pero si alguien me pidiere
mi alegre corazón
ríe que ríe, riendo
vuelvo la espalda y me voy».

Zenobia Camprubí

(Malgrat de Mar [Barcelona, Catalunya, España], 31 de agosto de 1887 – San Juan Bautista [Puerto Rico], 28 de octubre de 1956)

Lingüista, escritora, traductora, poetisa. profesora universitaria y pionero del feminismo español

Voy deprisa por el mundo | Zenobia Camprubí

Catalana de nacimiento, Zenobia Camprubí Aymar era hija de padre navarro y de madre puertorriqueña. Y fue una mujer de inteligencia excepcional: traductora, escritora y profesora en la Edad de Plata de las ciencias, las artes y las letras españolas.

Sin embargo la fama le llegó por su matrimonio con el poeta Juan Ramón Jiménez, a quien conoció en una charla sobre el monasterio de La Rábida. A partir de ese momento, ella fue el sustento del poeta (Premio Nobel de Literatura 1956) en todos los sentidos: su inspiración poética, su administradora, la correctora de sus textos, le hizo de chófer (pionera conductora en España) y fue, en definitiva, la gestora del matrimonio.

Asimismo, tras haber traducido la obra de John M. Singe, fue la primera traductora hispánica de Rabindranath Tagore llegando a traducir 22 volúmenes.

Además. al mismo tiempo, desarrolló múltiples actividades cívicas, culturales, comerciales y docentes. Miembro destacada del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent, desde el mismo reivindicó de forma constante una mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad. Por ello está considerada como una de las pioneras del feminismo español.

Durante la Guerra Civil española, Zenobia Camprubí se hizo cargo de algunos niños en lo que se convirtió en una especie de guardería. Y, cerca del final del conflicto, se exilió a América. Así, entre 1943 y 1951, vivió en Puerto Rico, Cuba y Estados Unidos (Florida, Nueva York y College Park). Y en esta última ciudad fue profesora en la Universidad de Maryland, como deja patente en su ‘Diario’, un texto que revela su fuerza narrativa y su sensibilidad. Además, desde allí difundió la lengua, la cultura y la literatura españolas, y desarrolló una fructífera labor educativa y, por extensión, filológica, literaria, jurídica y cultural.

En 1956, poco antes de su muerte, le concedieron a su marido el Premio Nobel de Literatura. Y el poeta no dudó en adjudicarle todo el mérito del galardón a su esposa. Habían sido uno durante 40 años y ella había resuelto las crisis existenciales —que fueron muchas— del poeta. Para Juan Ramón, y para todos, quedó su memoria.

Una cita en verso de Zenobia Camprubí

Hoy, en su 138 aniversario, recordamos a Zenobia Camprubí en la frase del domingo en Pongamos que Hablo de Madrid | La Revista de Madrid con una cita suya en verso:

«Voy deprisa por el mundo
llena de risa y de amor
a todo el que me lo pide
risas y besos doy.
Pero si alguien me pidiere
mi alegre corazón
ríe que ríe, riendo
vuelvo la espalda y me voy».

(En Benítez, Jaime. ‘La torre: Revista general de la Universidad de Puerto Rico’, Volumen 7, Número 2; Volúmenes 27-28. University of Puerto Rico. Editorial La Universidad, 1959. Página 229).

Descubre más desde Pongamos que Hablo de Madrid

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo