La cartelera teatral de Madrid recibe una de las propuestas más inquietantes y premiadas de la temporada. Del 21 al 24 de mayo, el Teatro del Barrio acoge ‘Taxidermia de una alondra’. Se trata de una pieza que llega precedida por el éxito de crítica y público tras sus nominaciones a los Premios Max 2026 como Mejor Espectáculo Revelación y Mejor Autoría Revelación.
Iván López-Ortega ha creado, dirige, junto a Sergio Iglesias, y protagoniza, junto a Macarena Sanz, esta obra que nos sitúa frente a un espejo incómodo: ¿por qué nos fascina consumir las tragedias ajenas?
Así, a través de la metáfora de la taxidermia —ese oficio de conservar lo muerto con apariencia de vida—, la pieza cuestiona si nuestra empatía es real o si solo disfrutamos del desastre desde la seguridad que ofrece la distancia del escenario. Es, en esencia, una reflexión sobre nuestra necesidad de catarsis sin llegar a ‘ensuciarnos’ las manos.
A sus 23 años, Iván López-Ortega se confirma como una de las voces más polifacéticas de la escena madrileña. Graduado en Escenografía y con formación en música, pintura y escultura, su paso por espacios como el Teatro Español, los Teatros del Canal o el Centro Dramático Nacional avalan una trayectoria meteórica que ahora cristaliza en esta ‘Taxidermia de una alondra’.
¿Por qué nos apasionan las catástrofes?: ‘Taxidermia de una alondra’ aterriza en Lavapiés
La obra nos plantea por qué disfrutamos tanto consumiendo tragedias. Se pregunta si es porque nos parece hermoso y porque se erige como herramienta útil para alcanzar nuestros deseos. Así como también qué hay en las ficciones catastróficas que nos resulta apasionante.
La taxidermia crea un recuerdo de lo que fue, ahora embalsamado tras un cristal. La comodidad del museo. Acercarse sin implicarse, conmoverse sin ensuciarse. Mirar lo muerto para sentirse a salvo, observar el desastre para confirmar que seguimos intactas. Pero, ¿nos basta vivirlo desde la distancia? ¿Nos sigue saciando la catarsis?
En definitiva, ‘Taxidermia de una alondra’ cuenta una historia real disecada, revivida en escena. Y solo platea preguntas:
- ¿quién decide cuándo una historia deja de doler y puede representarse?,
- ¿dónde termina la empatía y comienza el placer de mirar?,
- ¿sentimos el dolor tan ajeno que nos atrae?,
- ¿qué revela de nosotros el deseo de presenciar o ser protagonistas de lo trágico? o
- ¿necesitamos una gran debacle que nos transforme?
Ficha artística
- Creación: Iván López-Ortega.
- Dirección: Iván López-Ortega y Sergio Iglesias.
- Interpretación: Macarena Sanz e Iván López-Ortega.
- Videoescena y diseño promocional: Margo García.
- Fotografías: Olivier Theurillat.
¿Qué crees tú que hay detrás de nuestra necesidad de consumir tragedias en la ficción? ¿Es verdadera empatía o simplemente el alivio de sentirnos a salvo del desastre? Queremos conocer tu opinión: cuéntanos qué te parece esta metáfora de la ‘taxidermia emocional’. ¡Te leemos!





