Por motivos ajenos a mi voluntad, me tocó madrugar hoy y obviamente, quizá fruto de la edad que me impide las aglomeraciones, he decidido pasarme por la Puerta del Sol a ver la acampada del 26S. Ya que era buena hora para apoyar la iniciativa de la juventud que lucha por un futuro más agradable, que se lo merecen, bueno ellos, ellas y la gente de más edad que viven por estos pueblos.
Fruto de la circunstancia del desahucio de Marí Carmen en el espectro social, se ha producido un nuevo estallido orgánico de intervención popular. Aspecto muy discutible, el desahucio, por una acción vinculada a una persona que ha dedicado toda su existencia a un espacio. Y no me parece que se haya actuado de la forma más adecuada.
Eran las 6 de la mañana y he percibido un lleno de la plaza, de lo cual me alegro. He podido hablar con un grupo muy matutino que estaba hablando en corrillo, me he decantado por comentarles que es su momento. Y que no cometan los errores que cometimos, los cuales considero fueron vincular la acampada a temas partidistas y encajar el ideario en un estrato emocional, que por fortuna sabemos trabajar. Aunque recordando el análisis de Zygmunt Bauman sobre el movimiento 15M, quizá haya que añadir razón y argumentos fundados para avanzar y transformar la realidad.
26S: las plazas como red social orgánica vuelven…
En cuanto a las reivindicaciones de este 26S, se deben debatir para que transciendan —para eso se inventó la burocracia—. Y por supuesto sin olvidar a las numerosas personas que llevan años viviendo en la calle, que son lo que están en primera fila. Los tenemos abandonados y sí, hay espacios para dormir, pero a parte de techo luchan por su libertad de actuación… Y sin dinero sabemos que, en muchas ocasiones es imposible. De ahí la ayuda que considero tan necesaria para ellos.
Durante mi presencia en la icónica plaza madrileña, he visto y dialogado con personas muy cualificadas y preparadas para mejorar la situación social, a las cuales muestro todo mi apoyo. También he coincidido con un compañero de un medio radiofónico, con él que he estado conversando sobre la situación y hemos argumentado que quizá ayude un cambio de guion. No obstante, comprendo que este argumento es entendible, me refiero a dejar
de reproducir discursos en bandada y analizar una situación que nos afecta a todos y a todas para poder tener una vida más agradable.
Además, insisto: las comparaciones no tienen argumento y menos el reproducir discursos de la masa. No olvidemos que de algún modo también somos responsables del funcionamiento del sistema si lo aceptamos en la compra o adquisición de viviendas.
Por supuesto, esta es mi visión sobre esta acampada del 26S y también es debatible.
Ironías del destino la acampada de la Puerta del Sol del 26S coincide en temporalidad (fue el 25S) con el 14.º aniversario de la intervención de acción social vinculada a las plataformas ‘Rodea el congreso’ del movimiento 15M.
… demostrando que lo físico supera a lo virtual
Vuelve el ¡qué pasa, qué pasa, que no tenemos casa!, diálogo del cual fui testigo y aporté en modo y forma mi granito de arena. Considero muy necesario actuaciones de este tipo con emoción y argumentos con análisis para avanzar. Y desde luego esta red que se está formando en Sol, es importante (que no urgente) que no se disipe. Así, por ello, considero necesario que cuando se decida salir de la plaza, todas las personas que han actuado necesitan un espacio para seguir conociéndose, hacer sus intervenciones y quedadas e intervenciones.
No sé cómo esta la situación del CSA La Tabacalera en este momento pero en el 2011, tras la salida de la plaza, fue un buen nido de convivencia —con conflictos, claro está, pero así se aprende— entre las personas del campamento del 15M.
Además, me parece interesante recalcar, que uno de los primeros campamentos antes de aquel 15M del 2011, fueron los asentamientos de SINTEL en 2001. Este se vinculaba a una solicitud no material, es decir a los derechos laborales, analicemos si en el momento actual no es un aspecto social que nos afecta.
Para finalizar, quiero recalcar que este año el mítico Bar Gris de la calle de San Marcos, en el barrio de Chueca, ha sido forzado a cerrar por una denuncia de un turista de una oficina transformada en vivienda de uso turístico. Y de esto se ha hablado muy poco: No me parece muy normal que un piso ilegal se permita el lujo de denunciar la legalidad, el esfuerzo y la dedicación de muchos años.
¿Tú qué opinas? ¿Te vas a sumar a la acampada o vas a pasarte para aportar tu granito en la arena del debate? Déjanos tu opinión en los comentarios. ¡Te leemos!









