«En una sociedad que se fija como meta la necesidad de llegar a transformarlo todo, hasta a sí misma, el artista se expresa, siempre y cuando refleje esa desesperada necesidad».
Sara Gómez
(Guanabacoa [La Habana, Cuba], 8 de noviembre de 1942 – La Habana [Cuba], 2 de junio de 1974)
Cineasta, guionista, periodista y música
En una sociedad que se fija como meta | Sara Gómez
Sara Gómez fue una cineasta, guionista y periodista pionera. Y destacó como la primera mujer en dirigir un largometraje de ficción en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) de Cuba con su obra maestra ‘De cierta manera’ (1974).
Además, antes cursó 6 años de música en el Conservatorio de La Habana y ejerció el periodismo en el periódico estudiantil ‘Mella’ y en el semanario ‘HOY, domingo’. Por último, encauzó sus inquietudes cinematográficas al vincularse al ICAIC en 1961.
Asimismo, su mirada aguda, profundamente comprometida con los márgenes sociales, el feminismo y la deconstrucción de las estructuras de poder, dejó una huella imborrable en el cine político y documental latinoamericano antes de su prematuro fallecimiento a los 31 años.
Arte, urgencia y presente
Hoy, en el 84 aniversario de su nacimiento, recordamos a la cineasta cubana Sara Gómez con una de sus frases sobre la necesidad del cine didáctico y el compromiso de creadores y creadoras:
«En una sociedad que se fija como meta la necesidad de llegar a transformarlo todo, hasta a sí misma, el artista se expresa, siempre y cuando refleje esa desesperada necesidad».
Las palabras de Sara Gómez resuenan con una vigencia incómoda pero necesaria. En estos tiempos donde la cultura a menudo se desliza hacia el entretenimiento rápido o el consumo estanco. La creadora cubana no concebía el arte como un adorno burgués o un ejercicio de complacencia técnica, sino como el sismógrafo de una urgencia: la de una sociedad que aspira a metamorfosearse por completo.
Trasladada a nuestra realidad contemporánea, su advertencia nos interpela de forma directa. Hoy que el ruido informativo y las inercias cotidianas anestesian la capacidad crítica, el verdadero creador sigue siendo aquel incapaz de mirar hacia otro lado. Aquel cuya obra brota de la necesidad desesperada de confrontar las contradicciones de su tiempo.
Ya que, en definitiva, el verdadero arte, en su estado más puro, no busca gustar, sino remover los cimientos de aquello que damos por sentado.
¿Cómo interpretas el papel del artista frente a las urgencias y contradicciones de nuestra sociedad actual? Déjanos tu comentario más abajo y compártelo con la comunidad de Pongamos que Hablo de Madrid. ¡Te leemos con necesidad!




